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lunes, 5 de diciembre de 2016







 Las familias, podemos hablar entonces de familias homoparentales y sus hijos.
Debemos partir de que todas las familias tienen derecho a ser tratados de la misma manera independientemente de la orientación sexual de sus miembros. Es importante que la escuela fomente el respeto de los alumnos hacia todas las personas, trabajar para erradicar los prejuicios y cualquier tipo de manifestación homofóbica, fomentar la participación en la comunidad educativa de las personas homosexuales con hijos o hijas que acudan al centro y por supuesto, abordar cualquier conflicto o rechazo que se pueda producir por esa causa.

Para abordarlo en la escuela infantil, debemos tratarlo de forma natural y positiva, los propios niños deberán de hablar de las personas gay y lesbianas de su entorno o que conozcan. Será importante que en la biblioteca del colegio se encuentren libros donde los protagonistas de estos sean personas con diferentes orientaciones sexuales. Nosotros, como padres, educadores o persona de referencia para los pequeños, deberemos responder a todas las preguntas que nos realicen de una manera adecuada y evitando los comentarios o manifestaciones de tipo homofóbico.


A lo largo de toda nuestra vida, vamos creando nuestras emociones, emociones que irán determinando nuestra personalidad.
Podemos diferenciar entre las emociones básicas que las consideramos como acciones repentinas que nos provocan ciertos estímulos y por otro lado  están las emociones autoconsciente.
Es importante, en nuestro día a día todas y cada una de las emociones, pero, ¿Cuáles son estas emociones de las que tanto hablamos? Diferenciaremos las 6 más importantes.
            Alegría 
            Enfado o ira
            Tristeza
            Miedo
            Aversión o asco

            Sorpresa.











Intervención educativa ante dificultades y conflictos.
En muchas ocasiones los niños retroceden a etapas evolutivas que no corresponden a su edad. Lo más normal son los celos, pero habrá que entender el porqué de estos comportamientos.
¿Por qué se producen estos cambios?
¿Por qué surge esta necesidad de comportarse como un bebé?
¿Hay algún hecho que desencadene en estas conductas?
Pueden surgir por diferentes motivos como puede ser el nacimiento de un hermano, la pérdida de un ser querido, la segunda pareja de uno de los cónyuges…
Pero… ¿qué tenemos que hacer ante los celos o como tenemos que prevenirlos?
Los padres deben ser capaces de repartir el tiempo que dedican a cada uno de los niños y no volcarse en exceso con la llegada de un recién nacido, cuando se dé el caso.
Para prevenir los celos, es importante la preparación de la llegada del nuevo miembro, tanto desde el hogar como desde la escuela, por eso debe existir una buena comunicación entre ambos.


Otro de los problemas pueden ser las rabietas.
Se producen por los deseos de autonomía  y las limitaciones que se le imponen, que no tengan cubiertas las necesidades…
Para evitar las rabietas es necesario:
1.       Evitar situaciones y circunstancias que pueden ser fuente de frustración o que faciliten la aparición de estas.
2.       Existir la coherencia entre la escuela y la familia.
3.       Mantener las normas para que los niños tengan claras las normas y los límites.
4.       No reforzar comportamientos que no son adecuados.
5.       Enseñarle como verbalizar sus sentimientos y expresar que es lo que les ocurre.
6.       Cuando se vaya a producir un cambio, avisar con tiempo al pequeño.

También debemos conocer cómo debemos actuar ante las rabietas por ejemplo, debemos mantener la calma, no razonar el momento de la rabieta, no concederle un refuerzo en el momento ni darle algo que sabemos que le puede gustar, adoptar una actitud de indiferencia, se puede emplear el tiempo fuera, llevarle a un sitio tranquilo y cuando haya finalizado, no castigarle ni gritar, si no darle seguridad y afecto.



Existen diferentes tipos de teorías para explicar el desarrollo sexual en la infancia.
La teoría de la sexualidad según Freud, habla sobre las zonas erógenas y las zonas del placer, y a estas las diferencia en fases en función de la edad y de la zona donde se produzca dicho placer.
La fase oral tiene lugar entre los 0 y los 2 años, la satisfacción está en la boca.
La fase anal se produce entre los 2 y los 3 años, la actividad está en la defecación.
La fase fálica se produce entre los 3 y los 5 años y diferenciamos entre el complejo de Edipo, de Electra y el complejo de castración.
Por otro lado podemos diferenciar otras 2 fases de desarrollo sexual.
La fase de lactancia entre loa 6 y los 11 años donde su interés sexual disminuye
La fase genital, donde se producen los cambios hormonales.
Para Bandura, el desarrollo se basa en el aprendizaje social, es decir, sostiene que las niños y las niñas aprenden la mayoría de las conductas imitando el comportamiento de otras personas, especialmente de las que son más significativas para ellos.

Para Piaget y Kohlberg afirman que primero se construye la autopercepción y solo después vienen las conductas apropiadas al género. Tiene lugar la adquisición de la constancia de género, basada en tres fases: Etiquetado de género, estabilidad de género y consistencia de género.